lunes, mayo 22, 2006

Mi bestia

Lo he vuelto hacer, de nuevo otra vez, mi voluntad, ha fallado, una vez más he sucumbido a mis oscuros deseos.

He sido vencida, mi mente, mi lógica, mi razón no ha sabido o no ha querido sobreponerse a mi carne, mi instinto, mi animal, mi bestia.

No tengo dignidad , ni orgullo , ni amor propio, ni respeto por mi misma, creo que ni siquiera me quiero.

Si me quisiera un poco y tuviera un poco de orgullo sabría lidiar con ese apetito, ese hambre, que se despierta en determinadas situaciones , y desesperanzándose burlónamente, como sabiendo que me a convencer, me empuja a hacer lo que no quiero y lo que me he prometido tantas veces que no volvería a hacer. Y entonces me reiría yo y no al contrario.

Esa bestia , mi bestia.....me ha empujado esta mañana a comprar en un estanco un paquete de Shestefield y un mechero (3 euros) y fumar 7 cigarrillos , tras 9 días de abstinencia absoluta.

Por qué lo hice? Me pregunto.

Si, ya lo recuerdo, estaba arreglando unos papeles en el banco, eran las 10:00 , y de repente me apeteció desayunar, tomar un café y un zumo de naranja, lo de siempre. Pero, qué es un desayuno sin poder tener un cigarrillo en la mano, tomar un café sin tu cigarrillo no es tomar un café, el café te sabe insípido, amargo, insulso.

Iba a estar en el restaurante sentada, yo sola, solitaria, con mi café y mi zumo de naranja y nada ni nadie que me acompañara? Se puede tener un sentimiento de abandono mayor? Qué mejor compañía que un cigarrillo?

Además en ese restaurante me conocen y siempre me ven fumando, para que cambiar mi imagen?Iban a creer que soy otra.

Así que me arrastré a un estanco y pedí una cajetilla de Shester de 10 (porque así parece que fumo menos) y un mechero, pero el estanquero me respondió que no le quedaba ninguna cajetilla de esas ( parece que hay más gente que piensa de la misma forma que yo) y compré la de 20 (sin intención de llegar a fumármelos todos, por supuesto, qué ilusa! cuantas veces abré pensado eso).

Cuando tomé mi primera calada tras ese período de privación voluntaria, el cigarrillo me supo a rayos, me pregunté, pero bueno, ¿yo porque diantres fumo? , si no me gusta el sabor del tabaco. Esto loca o qué?, ¿por qué haces una cosa que no te gusta?¿lo hago por aburrimiento?....

Pero a la segunda calada , recordé porqué...

Una somnolencia, un sopor se fue apoderando de mi cuerpo, subiéndome por la espalda hasta llegar a mi cabeza. Si esa es la razón, el tabaco me produce amodorramiento, aturdimiento, aletarga mis sentidos, me adormece, hablando en plata: me coloca.

En ese estado ya no sabes si el sabor te gusta o no.

4 cigarrillos.

Cuando fui al cuarto de baño fui decidida a tirar el paquete de cigarrillos y el mechero a la papelera y despedirme de ellos para siempre, peeeeroooo, me dije: voy a fumar uno más por lo viejos tiempos y adios. Si fumando en los lavabos , vergonzoso, verdad? Como si fuera una quinceañera en los lavabos del instituto.

Lo terminé y creí haberlos tirado , pero mis sentidos me engañaron, lo dejé en el bolso, creo que me llamaron a la puerta del servicio y salí tan rápido que olvidé realizar lo que me había jurado hacer por última vez.

Estuve toda la mañana mirando tiendas, sobre la 13:00 decidí volver a mi coche, antes pasé por una cafetería, decidí tomarme otro café, cuando abrí el bolso para pagarle a la camarera una vez me sirvió el café, allí estaba, la cajetilla sonriéndome, en fin, para que contar el resto, ya os lo imagináis .Un café es un café.

2 cigarrillos

Salí del bar y me dije:

Esta vez no, esta vez voy a tirarlos (cajetilla y mechero) en la primera papelera que encuentre definitivamente y para siempre , y pasé por un contenedor, y esta vez si, los deposité, donde deberían haber estado desde el principio , con la basura.

Pero pensé : tienes tan poca dignidad , que seguro que vuelves sobre tus pasos a recogerlos de entre la basura, como has hecho tantas y tantas veces, por qué si , es cierto, no es la primera vez que hago esto, y tiro mis bártulos de fumadora empedernida a la basura, y luego vuelvo al poco tiempo con el rabo entre las piernas a rebuscar entre ella y recuperarlos.

Ya lo he dicho , no tengo amor propio.

Otra vez a empezar, ¿por cuánto tiempo estaré sin caer en la tentación? Quien sabe, tres días, una semana, dos semanas máximo....tengo tan poca fuerza de voluntad. Me pregunto cual será la próxima vez, en la que accederé a los deseos de mi bestia, tal vez en una reunión de amigos cuando me ofrezcan un cigarrillo , en el cibercafé cuando vea la máquina de tabaco al entrar, en un bar tomando un café por la tarde?

Cuando pienso en ella , me pregunto , por qué pedí que me la presentarán? , yo no la conocía, me habían hablado de ella y mal, no tenía nada en contra de ella, pero conocía a gente que la conocían , y por curiosidad pedí que nos presentarán y lo hicieron, maldigo ese día, la amiga que hizo los honores , no era tal amiga.

Ahora mi bestia y yo somos íntimas..

Sé que me estoy matando, lo que hago es un suicidio a cámara lenta, por qué lo hago?

Será que me odio a mi misma? Y por eso me destruyo?

No me gusto porque fumo y por eso me sigo destruyendo fumando

Es todo tan paradójico.

En fin, una vez más me ha derrotado mi ansias de fumar, como tantas y tantas veces, cuántos intentos me quedarán todavía hasta que puede despedirme definitivamente de este vicio?

Mientras tanto no me queda más remedio que convivir y llevarme bien con mi amiga inseparable, mi animal, mi bestia, y darle algún caprichito de vez en cuando.

Una fumadora insalvable


1 comentario:

Junior Airam dijo...

el cigarro es una mala adiccion pero a fin de cuentas es una adiccion o no?