viernes, mayo 18, 2007

¿Qué hago?

¿Qué puedo hacer?
continuar esta relación a distancia que me deja insatisfecha
o bien cortar por lo sano y borrón y cuenta nueva
corto? sigo?
¿Qué hago? ¿Para donde tiro?
Lo intento una última vez?

jueves, julio 13, 2006

Esperar, esperar y esperar

Otra vez, otra vez
Estoy aquí
como una completa idiota
Mirando la pantalla del portatil
Esperando
Mirando tu fotografía de angelito
Nombrándote, diciéndo tu nombre en mi cabeza,en voz alta
Alvaro, Alvaro, Alvaro
esperando, esperando, esperando
A que te dignes
a contestarme
cualquier cosa
hola, jelou, lo que sea
constéstame, contéstame, contéstame
Estas palabras se repiten en mi cabeza
Qué te digo, para que me hables?
Qué te pregunto?
Estoy volviéndome loca
ya lo estoy
Siento una desesperación y una impotencia
Paciencia, paciencia, paciencia
Qué poco significo para tí
hasta cuando?
Te cierro?
No, voy a esperar un poco más
Realmente, quieres hablar conmigo?
O te dá igual?
Un poco más, espero un poco más
Te digo otra cosa
Y espero, espero, espero

jueves, junio 15, 2006

Mi Odisea. Capítulo 1

Sonaba en los 40 principales Amaral:

No quedan días de verano para pedirte perdón

Te miro a los ojos y pienso que esta vida no es justa.

Esta melodía se repetía dentro de mi cabeza, y me hacía pensar : No, no es justa, es cierto, no es justa, no es justo que no tenga nada.

Había terminado el curso y sabía que ahí acababa toda posibilidad, que no volvería a hablar con él, ni siquiera para contestarle alguna duda en una revisión de algún examen, (que siempre se quejaba :@), que no nos volveríamos a ver, y me olvidaría.

Y además estaba con otra chica, así que yo en su mente ocupaba menos que nada.

Había hablado con él tan pocas veces durante el curso, de nada importante, vanalidades relacionadas con la materia que impartía. Cada vez que lo hacía , me preguntaba a mi misma, ¿Habrá notado que él me gusta? La verdad es que nunca me atreví a demostrarle nada, ni siquiera a preguntarle o decirle alguna cosa que no tuviera nada que ver con la asignatura. Es que era su profesora, y claro, eso corta un poco. ¿Qué iba a pensar de mí?

Sin embargo. lo observaba todo el tiempo, cuando entraba en clase, cuando salía, con quien hablaba, qué hablaba, cuando se reía, todo, conocía todos sus movimientos.

Y él parecía que no se había dado cuenta, creo, no sé.¿será verdad que los hombres son tan tontos para estas cuestiones como dicen?

Tenía algo que me atraía, no lo tengo muy claro, me parecía una persona con don de gentes, entraba a cualquiera y se la ganaba fácilmente, tenía personalidad, carisma.

Yo lo consideraba el alma de la clase, a todos les caía bien, a los alumnos, a los profesores.

Era muy inteligente, una inteligencia desaprovechada porque no estudiaba, una pena.

Era un Don Juan , tenía a todas las niñas de la clase locas, tenía madera de casanova no cabía duda, me parecía un conquistador nato.

Y además esa sonrisa.

Y esos ojos.

Entraba en mi página WEB , y miraba los ejercicios entregados por él, las notas obtenidas en los exámenes (eran un pésimo estudiante), su datos personales,... ¿sus datos personales? ahí está su correo electrónico...

¿Qué hago? ¿Me atrevo?

Ese mismo curso, mi jefe de departamento , me había invitado a agregarme a su lista de contactos del Messenger. Nunca me interesó ese tipo de programas , lo consideraba un aplicación parásito que entorpecía mis clases, ya que los alumnos se solían distraer hablando con él mientras yo explicaba. Nunca me cayó muy bien ese programa, sinceramente.

Pero empecé a usarlo a instancias de mi jefe, y bueno, no estaba mal, estaba distraído, el “anonimato” provocaba que me atreviera a decir cosas que en otras circunstancias nunca me hubiera atrevido, me desinhibía, me hacía ser yo misma, y por supuesto, me divertía.

Bueno, y qué puedo perder? Ya, a estas alturas, terminado el curso, probablemente no lo veré hasta el año que viene, si sigo en el Instituto.

¿Le invito a agregarme a mi lista de contactos? ¿Y así al menos hablaré con él por Internet?, bueno algo es algo, ¿que mas puedo pedir? Dadas las circunstancias.

Pero, no me atrevo a darle mi dirección de correo habitual , ya que sabría quien soy inmediatamente , y bueno , podría suceder que no quisiera agregarme.

Al menos al principio no quiero que sepa quien soy , más adelante, ya veremos, depende. Igual ni me contesta ni nada, igual no suele usar el Messenger, no, no creo, él lo usaba en clase.

Así que me cree una dirección de correo nueva , con datos totalmente ficticios que no tenían nada que ver con mi verdadera identidad, para que no sospechara de mí, y bueno... me lancé al vacío y le mandé una invitación.

Continuará....

martes, junio 06, 2006

Otra vez lo he hecho

Una vez más lo he vuelto a hacer.
Me he vuelto a fumar un paquete entero de cigarrillos Sherterfield en un solo día.

Cada cigarrillo que me tomaba me sabía aún peor, hacía que me doliera la garganta y me producía pinchazos en la cabeza. ¿Cómo pude hacerlo?. Me pregunto

Ahora tengo una jaqueca que no puedo ni pensar, creo que me va a estallar la cabeza de un momento a otro, y un amodorramiento que no soy capaz de tener dos pensamientos seguidos.
Y lo peor de todo: un remordimiento de conciencia insoportable.
Me pregunto:
Tengo tendencias suicidas o algo así?
Por que está claro que me gusta hacerme daño, maltratarme, arruinarme.
¿por qué me destruyo?
Soy masoquista, no hay duda.

Creo que me odio a mi misma y me desprecio.
Esto tiene que acabar , o termino yo con esto o él terminará conmigo , una de dos.

lunes, mayo 22, 2006

Mi bestia

Lo he vuelto hacer, de nuevo otra vez, mi voluntad, ha fallado, una vez más he sucumbido a mis oscuros deseos.

He sido vencida, mi mente, mi lógica, mi razón no ha sabido o no ha querido sobreponerse a mi carne, mi instinto, mi animal, mi bestia.

No tengo dignidad , ni orgullo , ni amor propio, ni respeto por mi misma, creo que ni siquiera me quiero.

Si me quisiera un poco y tuviera un poco de orgullo sabría lidiar con ese apetito, ese hambre, que se despierta en determinadas situaciones , y desesperanzándose burlónamente, como sabiendo que me a convencer, me empuja a hacer lo que no quiero y lo que me he prometido tantas veces que no volvería a hacer. Y entonces me reiría yo y no al contrario.

Esa bestia , mi bestia.....me ha empujado esta mañana a comprar en un estanco un paquete de Shestefield y un mechero (3 euros) y fumar 7 cigarrillos , tras 9 días de abstinencia absoluta.

Por qué lo hice? Me pregunto.

Si, ya lo recuerdo, estaba arreglando unos papeles en el banco, eran las 10:00 , y de repente me apeteció desayunar, tomar un café y un zumo de naranja, lo de siempre. Pero, qué es un desayuno sin poder tener un cigarrillo en la mano, tomar un café sin tu cigarrillo no es tomar un café, el café te sabe insípido, amargo, insulso.

Iba a estar en el restaurante sentada, yo sola, solitaria, con mi café y mi zumo de naranja y nada ni nadie que me acompañara? Se puede tener un sentimiento de abandono mayor? Qué mejor compañía que un cigarrillo?

Además en ese restaurante me conocen y siempre me ven fumando, para que cambiar mi imagen?Iban a creer que soy otra.

Así que me arrastré a un estanco y pedí una cajetilla de Shester de 10 (porque así parece que fumo menos) y un mechero, pero el estanquero me respondió que no le quedaba ninguna cajetilla de esas ( parece que hay más gente que piensa de la misma forma que yo) y compré la de 20 (sin intención de llegar a fumármelos todos, por supuesto, qué ilusa! cuantas veces abré pensado eso).

Cuando tomé mi primera calada tras ese período de privación voluntaria, el cigarrillo me supo a rayos, me pregunté, pero bueno, ¿yo porque diantres fumo? , si no me gusta el sabor del tabaco. Esto loca o qué?, ¿por qué haces una cosa que no te gusta?¿lo hago por aburrimiento?....

Pero a la segunda calada , recordé porqué...

Una somnolencia, un sopor se fue apoderando de mi cuerpo, subiéndome por la espalda hasta llegar a mi cabeza. Si esa es la razón, el tabaco me produce amodorramiento, aturdimiento, aletarga mis sentidos, me adormece, hablando en plata: me coloca.

En ese estado ya no sabes si el sabor te gusta o no.

4 cigarrillos.

Cuando fui al cuarto de baño fui decidida a tirar el paquete de cigarrillos y el mechero a la papelera y despedirme de ellos para siempre, peeeeroooo, me dije: voy a fumar uno más por lo viejos tiempos y adios. Si fumando en los lavabos , vergonzoso, verdad? Como si fuera una quinceañera en los lavabos del instituto.

Lo terminé y creí haberlos tirado , pero mis sentidos me engañaron, lo dejé en el bolso, creo que me llamaron a la puerta del servicio y salí tan rápido que olvidé realizar lo que me había jurado hacer por última vez.

Estuve toda la mañana mirando tiendas, sobre la 13:00 decidí volver a mi coche, antes pasé por una cafetería, decidí tomarme otro café, cuando abrí el bolso para pagarle a la camarera una vez me sirvió el café, allí estaba, la cajetilla sonriéndome, en fin, para que contar el resto, ya os lo imagináis .Un café es un café.

2 cigarrillos

Salí del bar y me dije:

Esta vez no, esta vez voy a tirarlos (cajetilla y mechero) en la primera papelera que encuentre definitivamente y para siempre , y pasé por un contenedor, y esta vez si, los deposité, donde deberían haber estado desde el principio , con la basura.

Pero pensé : tienes tan poca dignidad , que seguro que vuelves sobre tus pasos a recogerlos de entre la basura, como has hecho tantas y tantas veces, por qué si , es cierto, no es la primera vez que hago esto, y tiro mis bártulos de fumadora empedernida a la basura, y luego vuelvo al poco tiempo con el rabo entre las piernas a rebuscar entre ella y recuperarlos.

Ya lo he dicho , no tengo amor propio.

Otra vez a empezar, ¿por cuánto tiempo estaré sin caer en la tentación? Quien sabe, tres días, una semana, dos semanas máximo....tengo tan poca fuerza de voluntad. Me pregunto cual será la próxima vez, en la que accederé a los deseos de mi bestia, tal vez en una reunión de amigos cuando me ofrezcan un cigarrillo , en el cibercafé cuando vea la máquina de tabaco al entrar, en un bar tomando un café por la tarde?

Cuando pienso en ella , me pregunto , por qué pedí que me la presentarán? , yo no la conocía, me habían hablado de ella y mal, no tenía nada en contra de ella, pero conocía a gente que la conocían , y por curiosidad pedí que nos presentarán y lo hicieron, maldigo ese día, la amiga que hizo los honores , no era tal amiga.

Ahora mi bestia y yo somos íntimas..

Sé que me estoy matando, lo que hago es un suicidio a cámara lenta, por qué lo hago?

Será que me odio a mi misma? Y por eso me destruyo?

No me gusto porque fumo y por eso me sigo destruyendo fumando

Es todo tan paradójico.

En fin, una vez más me ha derrotado mi ansias de fumar, como tantas y tantas veces, cuántos intentos me quedarán todavía hasta que puede despedirme definitivamente de este vicio?

Mientras tanto no me queda más remedio que convivir y llevarme bien con mi amiga inseparable, mi animal, mi bestia, y darle algún caprichito de vez en cuando.

Una fumadora insalvable